Los errores en la determinación del origen pueden resultar en pérdidas significativas de preferencias arancelarias, auditorías exhaustivas por parte del Servicio Nacional de Aduanas, y en casos graves, sanciones que pueden alcanzar hasta el 200% del valor de las mercancías. Según datos del SNA, más del 40% de las empresas que solicitan preferencias arancelarias cometen errores en la documentación de origen, lo que genera rechazos, demoras y costos adicionales innecesarios.